La perspectiva que encierra el mercado de Brasil es determinante

Bajo un nuevo ciclo político, de sentido común, y que es favorable al agro el trigo comienza otra campaña que representa una inversión cercana a los u$s 1.400, con otra mirada. El área de siembra dedicada al cereal tuvo los mínimos históricos en los últimos años y se espera crezca 1 M de Ha, un 40 % más que en el registro anterior. Esto proyecta un salto productivo en la superficie estimando una producción de 15,3 M de tn en la campaña 2016/17

La eliminación de las trabas comerciales que produjeron la caída del área triguera durante los últimos años renovó las expectativas de los productores. Con el nuevo volumen crecería el saldo exportable, pero los productores aún no tienen señales de precio claras que no coinciden con los internacionales y la industria no especifica qué calidad demandará.

En el reciente encuentro de A Todo Trigo, llevado a cabo en Mar del Plata, el analista Gustavo López, considera central la reinserción de Brasil como comprador, mercado en que nuestro país en el último ciclo ubicó sólo 2,6 M de Tn.

No todo es plata con Brasil, para la Asociación Brasilera de la Industria del Trigo (Abitrigo), donde los vecinos le dan cada vez más importancia a la calidad, esta demanda tiene que ver con que el 54 % del trigo es usado para panadería. Sin embargo, la oportunidad es la proximidad geográfica que Argentina tiene en el mercado sudamericano, de 14 M de Tn.

La incertidumbre local es el clima, ya que muchas zonas como Entre Ríos o norte de Buenos Aires tienen humedad de sobra, aunque el dominante sudeste bonaerense, y en el oeste arenoso la situación agronómica es ideal.

El investigador Martín Díaz Zorita tiene por centro la apuesta tecnológica, por la “muy buena relación insumo producto para la aplicación de nitrógeno y fósforo, y el trigo es el cultivo que mejor responde a la fertilización”.

La mesa alentó a los productores a comprometerse. Los disertantes pidieron enfrentar el desafío y dar muestras de grandeza para enfrentar una coyuntura difícil, pero el optimismo fue el sentimiento reinante. Fueron dos días donde 1800 personas acudieron al llamado de la Federación de Acopiadores con la intención de volver al trigo.

El suelo, agradecido luego años de malas políticas que afectaron las campañas.