Merma de divisas en febrero
La liquidación de divisas experimentó una retracción del 30% durante febrero, afectada por conflictos gremiales y cambios estacionales en la comercialización.
El pulso de la economía argentina, que suele latir al ritmo de los puertos y las terminales aceiteras, mostró en febrero un signo de fatiga. Según los datos consolidados por Ciara-CEC, el ingreso de divisas se situó en los US$1289 millones, una cifra que no solo representa un retroceso del 30% respecto al primer mes del año, sino que también se ubica por debajo de la media histórica de la última década.

La explicación de este fenómeno es multicausal. Por un lado, el factor social: las protestas y paros nacionales decretados por la Federación Aceitera ralentizaron la logística durante días clave. Estas medidas, motivadas por el debate sobre la modernización laboral, erosionaron la cantidad de días hábiles de operaciones, afectando directamente el flujo de exportaciones.
Por otro lado, el mercado aún arrastra las secuelas de estrategias comerciales previas. El anticipo de liquidaciones ocurrido a fines del año pasado, impulsado por ventanas de incentivos fiscales, dejó a febrero en un valle de transición. A esto se suma un cambio estructural en el comercio de la soja: la exportación de grano sin procesar le ganó terreno a la industria de la harina y el aceite, restando materia prima a las fábricas locales. Con la llegada de la cosecha gruesa en marzo, el sector espera que el termómetro de las divisas vuelva a subir.
