Comercio Chino con Brasil y Argentina
Atento a el panorama económico de China y sus vínculos con Sudamérica se destacan puntos clave del informe de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) correspondiente a enero de 2026.
China ante un 2026 de transición: El inicio del XV Plan Quinquenal
La economía china entra en 2026 tras haber cumplido con éxito su meta de crecimiento del 5% en 2025. Este año es particularmente significativo, ya que marca el lanzamiento del XV Plan Quinquenal (2026-2030), una hoja de ruta que definirá la estrategia del gigante asiático para la segunda mitad de la década.

La Conferencia Central de Trabajo Económico, celebrada a finales de 2025, estableció que la prioridad será el “progreso manteniendo la estabilidad”. El gobierno chino busca transformar su modelo productivo, priorizando la demanda interna y la innovación tecnológica para crear nuevos motores de crecimiento que compensen el agotamiento de sectores tradicionales. No obstante, el camino no está libre de obstáculos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una ligera desaceleración, estimando un crecimiento del 4,5% para 2026.
Entre los principales desafíos estructurales se encuentran la persistente crisis del sector inmobiliario, el elevado nivel de deuda de los gobiernos locales y una confianza del consumidor que aún no se recupera plenamente. A nivel internacional, China enfrenta crecientes tensiones comerciales, lo que refuerza su intención de que el renminbi (RMB) gane peso como moneda de reserva global para reducir la dependencia del sistema financiero dominado por el dólar.
Sintonía estratégica entre Beijing y Brasilia
En el plano regional, la relación entre China y Brasil atraviesa un momento de alta coordinación política y económica. El 23 de enero de 2026, los presidentes Xi Jinping y Luiz Inácio “Lula” da Silva reafirmaron su alianza mediante una conversación telefónica que subrayó la elevación de sus vínculos a la categoría de “Comunidad de Futuro Compartido”.
Ambas naciones han encontrado “sinergias” en sus planes nacionales de desarrollo, especialmente en áreas críticas como infraestructura, medio ambiente y tecnología de vanguardia. Un gesto concreto de este acercamiento fue el anuncio del presidente Lula sobre la exención de visas para ciertas categorías de ciudadanos chinos que realicen viajes de corta duración, buscando fomentar el turismo y los intercambios comerciales. Por su parte, el gobierno brasileño mantiene en su agenda de máxima prioridad la defensa de su sector ganadero, clave para la balanza comercial bilateral, gestionando activamente las condiciones de acceso de sus carnes al mercado chino.
Argentina y China: Realismo comercial y cifras récord en 2025
A pesar de las diferencias ideológicas y el alineamiento geopolítico de la administración de Javier Milei con los Estados Unidos, la relación comercial con China se mantiene firme bajo una óptica de pragmatismo económico. El presidente Milei ha definido a China como un “gran socio comercial” y ha asegurado que no romperá los lazos comerciales, separando la geopolítica de los negocios privados.
Los datos de 2025 respaldan esta postura: el comercio bilateral experimentó un crecimiento vigoroso. Las exportaciones argentinas a China alcanzaron los u$s 9.799.- M, lo que representa un salto del 61,4% respecto al año anterior. Este incremento estuvo traccionado principalmente por el complejo sojero —que explica el 60,6% de lo exportado—, seguido por el litio y la carne bovina.
Sin embargo, el déficit comercial para Argentina sigue siendo un desafío estructural, situándose en u$s 8.155.- M en 2025. Las importaciones desde China también crecieron con fuerza, un 53,9%, sumando u$s 17.954.- Mólares.
En el mercado interno argentino, la presencia china se vuelve más visible con novedades como la llegada masiva de vehículos eléctricos de la marca BYD. Al mismo tiempo, el marco regulatorio local ha introducido matices: el Decreto 5/2026 restringe la participación en licitaciones públicas de empresas que figuren en listas de inhabilitación de organismos como el Banco Mundial, una medida que impacta directamente en varias compañías constructoras chinas con historial de sanciones internacionales.
En conclusión, el informe de la CERA muestra una China que busca estabilizar su frente interno mediante la innovación, mientras consolida a Brasil como su socio estratégico regional y mantiene con Argentina una relación de mutua conveniencia económica que, por ahora, parece inmune a los vaivenes de la política exterior.
