Rotaciones en algodón
El INTA de Reconquista trabajó en un ensayo desde el año 2006 para mostrar cómo las rotaciones en siembra directa mejoran la calidad del suelo y el rendimiento del algodón en ambientes subtropicales.
El ensayo combinó cultivos de cobertura con anuales, revela que prácticas como el uso de maíz como antecesor del algodón mejoran la fertilidad del suelo e incrementan el rendimiento de fibra.
La evaluación consideró cultivos de cobertura como trigo, avena strigosa, caupí y crotalarias. Estas rotaciones se compararon con tratamientos tradicionales para medir indicadores clave: carbono orgánico, fósforo y nitrógeno mineral en los primeros 20 centímetros del suelo.
Tras siete campañas, los suelos combinados con maíz y cultivos de cobertura presentan un 29 % más de nitrógeno disponible, especialmente cuando se emplean leguminosas. Por su parte, el carbono orgánico mejoró un 7 % en la última campaña, lo que destaca el aporte positivo.
Al mismo tiempo, el algodón también mostró beneficios. Las parcelas con rotaciones que incluyeron cultivos de cobertura y fertilización inicial arrojaron un 20 % más de rendimiento en fibra que aquellas con prácticas convencionales.
Luciano Mieres, responsable del ensayo, indicó que las prácticas agrícolas basadas en rotaciones intensivas son especialmente relevantes en ambientes subtropicales, donde los suelos tienden a ser más vulnerables a la erosión y la pérdida de nutrientes. Además, explicó que el uso de maíz como antecesor del algodón no solo aporta residuos que protegen la tierra, sino que permite la introducción de cultivos de cobertura otoñales, esenciales para mantener la calidad y maximizar el uso de los recursos hídricos.
El estudio señala que la disponibilidad hídrica es un factor crucial para el éxito de estas estrategias. La investigación continúa con el objetivo de evaluar la estabilidad de los beneficios en el largo plazo.
