La verdad del tomate

El tomate es uno de los alimentos más consumidos en nuestro país, por su diversidad y versatilidad. Hay muchos tipos de tomate y pueden producirse en distintas zonas climáticas gracias a las tecnologías disponibles. De acuerdo con la zona de producción, varían en tipo, sabor y hasta colores.
Escuchamos muchas veces que la aplicación de fitosanitarios modifica el sabor y consistencia del tomate, pero esto no es cierto. El sabor depende de 5 factores: El principal es el tiempo de maduración en la planta. Es decir, cuanto más madura el tomate en la planta, más azúcares y sabor concentra. Luego le siguen la variedad o híbrido y la cantidad de exposición al sol, por ejemplo, un tomate producido en invernadero y uno producido a campo, son distintos entre sí. Los últimos dos elementos que determinan el sabor son: la fertilidad del suelo y una buena polinización del cultivo.
Hay más de una forma de producir el tomate. Cada una de ellas tiene distintas características, pero son todas complementarias. En todas se usan productos fitosanitarios para proteger a los tomates de enfermedades y plagas. La sanidad y seguridad de los alimentos se determina por las prácticas con las que se trabaja y no por el tipo de producción utilizado.
