Decisión política en el mercado de carnes
Las autoridades han dado un paso decisivo con alto impacto en el manejo del comercio de carnes. Al resolver que cada operador tenga una sola matrícula, tratando con un único carnet habilitante. Esto permitirá individualizar a cada uno de los operadores y terminar con el préstamo de matrículas entre los frigoríficos y matarifes.
Habitualmente, los frigoríficos cedían las matrículas a los matarifes, que usaban las instalaciones y mano de obra al faenar animales. Con esa modalidad se acordaba en base al “recupero” -cuero, vísceras y sebo- una forma de pago por la contraprestación.
El plan, además, busca fortalecer el programa de acciones lanzado por la AFIP y la SUCCA (Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario), que cuenta con el aval de toda la Mesa de las Carnes, ya que reduce sensiblemente el número de matrículas circulantes.
La iniciativa se armó entre las 27 empresas que integran CADIF (Cámara de la Industria Frigorífica) más otras empresas no asociadas. Así, los usuarios operarán con su propia matricula, tanto en Liniers como en compras directas. Caso contrario, no podrán faenar.
Al faenar con matricula propia, deberán pagar los anticipos por cabeza que les reclama la SUCCA para habilitar en tiempo real cada faena.
A partir de entonces, los acuerdos comerciales entre frigoríficos y matarifes se definirán tomando en cuenta dos componentes: El Servicio de Faena prestado por la planta, cuyo valor de referencia se definió en $ 4,00/ kilo faenado, más impuestos y con IVA al 21 %. La entrega de subproductos de faena que el usuario hace a la planta, para acopio y reventa a curtiembres, mayoristas de menudencias, etc. En este caso se determinó una factura semanal del kit de subproductos del matarife a la planta, a razón de $ 2,00/kg faenado más impuestos con IVA del 10,5 %.
