A pesar del logro alcanzado con la última cosecha y teniendo en cuenta el stock disponible de soja y maíz, la producción agrícola argentina deberá endeudarse en u$s 4.768 M para afrontar la nueva campaña.
Al hacer un cálculo sobre el dinero disponible del productor para afrontar la campaña 2015/16, equivalente en la existencia stock de grano, se muestra un importante achicamiento. Al evaluar el stock de soja y maíz al 30 de agosto de 2015 y multiplicarlo por el valor de la tonelada de cada uno de los granos se arriba al valor.
Por otra parte, cabe afrontar el gasto directo que tienen los productores en e1 cultivo de soja y maíz, que se multiplica por el área a sembrar, obtendremos la cantidad de dinero necesaria para cubrir las labranzas e insumos de la campaña 2015/16.
Suponiendo que de las 24,6 M de hectáreas solo el 30 % se siembren en campos alquilados a quintales fijos y que el alquiler promedio sea de 10 qq/ha de soja, el dinero que se debe desembolsar para el mismo es de u$s 1.623 M.
Si al ejercicio de implantación y protección de cultivos le sumamos el costo de alquiler, obtendremos el total de necesario para encarar esta nueva campaña. Finalmente, si a este número le descontamos la disponibilidad de dinero que hay según el actual stock de soja y maíz, obtendremos la deuda que el sector tendrá que asumir –con vendedores de insumos o entidades bancarias- para encarar esta nueva campaña.
Resulta así que la producción deberá endeudarse en u$s 4.768 M para afrontar la nueva campaña de soja y maíz.