Obras en la cuenca del Salado
El gobierno de María Eugenia Vidal se ha comprometido desde el principio de asumir su gestión a abordar diversas obras estructurales en la provincia de Buenos Aires. Entre ellos las fallas hidráulicas de larga data que causan pérdidas millonarias en la provincia ante cada inundación.
El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica está conformado por una tasa sobre los combustibles y el GNC que fue derivado a partir del año 2006 a obras urbanas, como fue el escandaloso caso de financiamiento de stands por instrucciones precisas del Gobierno para Tecnópolis en la Capital y reconocidas por el ex ministro De Vido.
Desde el 2009 a la fecha se realizaron algunas obras de infraestructura en las zonas rurales, como el de la cuenca baja a partir del desagote de la bahía de Samborombón y también en una parte de la cuenca alta, por ejemplo, a través de una laguna de contención en Junín. Aunque de momento nada se hizo en la cuenca media, que es la etapa que requiere mayores obras, como un reservorio en el partido de Las Flores.
El ente que administra, el Ucofin informó que en 2014 y 2015 se abonaron 59 obras de infraestructura hídrica en la provincia de Buenos Aires, de las cuales sólo dos están vinculadas a la cuenca del Salado: la construcción del canal secundario Gral. Pinto y canales secundarios en la Cañada de las Horquetas, pero ninguna destinada a las cuencas de los ríos Luján, Areco y Arrecifes, los más afectados durante las últimas inundaciones.
Las restantes 57 obras correspondieron a desagües pluviales, saneamientos, limpieza de sumideros, etcétera, en el conurbano bonaerense.
El Plan Maestro elaborado por la consultora Halcrow entre 1998 y 1999, que preveía un período de once años con un costo de u$s 1800 M fue suspendido a la brevedad, sin ejecutarse. En tanto, el Fondo de Infraestructura Hídrica ha recaudado más de u$s 4000 M.
La gobernadora María Eugenia Vidal Informó que se licitarán obras por $ 15.000 M para los ríos Luján, Salado; Etapa IV- tramo 1 y Río V, en la Región Capital (La Plata, Berisso y Ensenada), Reconquista, Matanza-Riachuelo y Areco, sumado a intervenciones en otras cuencas más chicas.
Para la cuenca del Salado, se convocó a especialistas holandeses, y que implican a 170.000 kilómetros cuadrados con una inversión de $ 750 M en un plazo de tres años, con fondos del gobierno nacional.
