Alentadora perspectiva para el maíz
Argentina dio el puntapié inicial a la campaña agrícola 2025/26 con un arranque que ilusiona al sector. Con suelos cargados de humedad en la región central, la siembra de maíz ya cubre el 3,8% del área proyectada —unas 7,8 millones de hectáreas— y abre el camino a una cosecha récord de 61 millones de toneladas, según proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.
“El inicio es muy positivo. Las condiciones hídricas en el núcleo central son excelentes, y si se mantienen, estamos en camino a un volumen histórico”, afirmó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
El escenario internacional, sin embargo, marca matices. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sorprendió al ampliar el área sembrada de maíz y soja, elevando las proyecciones de producción. Aun así, la demanda mundial se expande y los stocks norteamericanos apenas muestran cambios.
La soja, siempre bajo la lupa de China, mantiene un rol central en la pulseada global. En agosto, el gigante asiático importó 12,28 millones de toneladas, un 4% más que el año pasado. Aunque sus compras se inclinan por Sudamérica, la falta de disponibilidad regional podría forzar un regreso a los puertos estadounidenses en los próximos meses. “Si China retrasa demasiado sus compras a EE.UU., se abre una ventana para Brasil y Argentina, pero cubrir 15 millones de toneladas en ese período sería muy difícil”, advirtió Romano.
En paralelo, el trigo atraviesa un panorama de abundancia que presiona a la baja los precios internacionales. A nivel local, las lluvias recientes revitalizaron los lotes y fortalecen las perspectivas de la campaña, con una alta proporción en buen estado.
Con el maíz avanzando firme, la soja sostenida por la demanda china y el trigo beneficiado por las lluvias, Argentina encara un inicio de campaña que combina clima favorable y expectativas de récord. La incógnita está en los mercados globales, donde cada decisión de China y cada ajuste de Estados Unidos marcan el pulso de los precios.
