A malas medidas mala cara

Mientras CRA pronunció un duro comunicado, Carlos Iannizzotto desentonó en el corte y la confección. La Comisión de Enlace, sin embargo, resguarda su unidad atenta en las bases. Un tiempo que en el norte necesitan del girasol y en el sur del trigo para las finanzas del productor.
Más allá de la medida del Gobierno al cerrar las exportaciones de maíz hace otro juego el cuestionado Consejo Aagroindustrial Agropecuario (CAA) un sello de goma sin forma ni papel.
En ella se pretende insinuar un interlocutor para invalidar a la Comisión de Enlace. Nuevamente hicieron juego de cinismo al anunciar cierre total de exportaciones que tuvo por respuesta el anuncio de un paro agropecuario. Al filo del inicio el Gobierno anunció una reapertura con cupos para exportación, mientras que los datos oficiales muestran suficiente stock la restricción de las autoridades vuelve sobre viejas prácticas. El dato de diciembre en seña que de cada 10 dólares que ingresaron 9 fueron del la agroindustria.
En tal sentido, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) hizo saber que “la única explicación para probar nuevamente viejas recetas perimidas, de ineficacia comprobada es querer los mismos resultados que se consiguieron…: discrecionalidad, falta de transparencia, complicar la operatoria normal para incentivar una suerte de direccionamiento, y sin lugar a dudas aparecerán los viejos conocidos facilitadores que generarán toda una serie de mecanismos espurios.
“No es una tesis, no es especulación, ni imaginación, es simplemente una relectura de la historia reciente, muy fresca de este tipo de medidas, y es que la discusión va más allá de si son 30.000 tn/día.
“Dejando exportar solo un millón de toneladas de aquí a la nueva cosecha, sin razones técnicas que lo avalen, ya que el stock es superior al de un año atrás, y claramente no influirá en el precio en mostrador del pollo y de la carne donde sólo compone un 5% del valor final pagado por el consumidor, sino que es la falta de transparencia de estos sistemas distorsivos, las incertidumbres que hoy impactan más que las expectativas climáticas en las decisiones de la producción.
Aún en un contexto internacional favorable, se sigue dilapidando la confianza y los canales de dialogo con el sector productivo, desaciertos y mala praxis parecen signar este comienzo del 2021.
Esta es una industria a cielo abierto y requiere como tal certeza en los mecanismos de comercialización y estabilidad en las reglas de juego para que a través de la inversión en un alto paquete tecnológico pueda expresar todo su potencial.
“No existe una dicotomía entre el mercado interno y el de exportación, son complementarios”, son palabras del Ministro de Producción de la República Argentina expresadas en Jonagro 2020, el Congreso de CRA, hace tan solo dos meses.
“Hacernos creer que este tipo de medidas se realizan para cuidar la mesa de los argentinos y que no es para dar una ventaja económica a un grupo de vivos y volver a implementar un sistema discrecional de peajes y aportantes a la causa es simplemente agredirnos el intelecto.!
