Analizando el comercio bilateral con el Reino Unido

Mark Kent, es el embajador británico que hace tres años se encuentra en la Argentina y, en este tiempo ha trazado un panorama de las relaciones bilaterales y el desarrollo comercial. A su vez es hábilmente simpático y de personalidad llana que le da mayor llegada a su interlocutor. Es, además, asiduo tuitero y cultiva amistades con gente del mundo local y, otros diplomáticos. Todo ello, sin perder acento e identidad británica.
Argentina con el Reino Unido tiene una balanza comercial favorable tanto a nivel global como agroindustrial, destacándose en el rubro de exportaciones de este sector, que representan el 94 % del total, la harina de soja tiene un 55,9 %, el vino llega a un 14,8 % y los salvados y subproductos del trigo ostenta un 10,3 %.
Argentina es el décimo proveedor de alimentos del mundo. La potencialidad que tienen para crecer en el comercio bilateral, entre otros, la carne vacuna y de pollo, los alimentos para mascotas, las papas congeladas, el té, las frutas -tanto de pepita como cítricos- y los langostinos es importante. La globalización es un fenómeno muy importante. En los últimos 20 años se ha observado un cambio global en términos de relaciones comerciales. La apertura de los países Europeos, entre otros, con Argentina ha sido muy satisfactoria en
este tiempo, sostiene entre otros conceptos.
Argentina es exportadora al Reino Unido de vinos, granos y aceites -productos primarios-. Por otro lado del Reino Unido a la Argentina, son productos farmacéuticos, agroquímicos, maquinaria específica, lo que se exporta es de carácter más tecnológicos y con más valor agregado.
Luego de mucho tiempo de negociaciones se ha llegado a un acuerdo entre la unión Europea y el Mercosur para llevar adelante un contrato de libre comercio, que se estima dará grandes prioridades para ambos bloques.
“Hemos visto más interés desde el punto de vista comercial, en términos de intercambio de bienes, servicios y también inversiones”.
En relación a la agricultura hay muchas oportunidades para Argentina, considerando que es el segundo mercado para las exportaciones de vino, también hay grandes potencialidades para el aceite de oliva y carne bovina.
Haciendo gala de su rol de diplomático, se muestra con conocimientos a fondo y en detalle: “Un mayor desarrollo se puede apreciar en la estructura de la Unión Europea, donde Argentina tiene un concepto muy desarrollado sobre la agricultura y Europa tiene grandes conceptos sobre la industria. Como país, Argentina luego de comercializar con la Unión Europea tendrá más posibilidades ya que cuenta con la materia prima que las industrias requieren. En algunos sectores se deberá replantear el desarrollo de carne porque hay países que ya cuentan con una importación significativa, habrá que observar también cómo se dividen los costos de logística para importación”, analiza.
Se están llevando adelante importantes estudios en Londres y Buenos Aires para analizar el potencial de ambos mercados. “Para la cultura inglesa la carne argentina tiene muy buena fama, en el Reino Unido hay muchos restaurantes argentinos”, indica sobre algo que no ha perdido vigencia en la preferencia inglesa. “De todos modos, hay que tener en cuenta una tendencia que se está dando principalmente en Europa donde la gente está comiendo menos carne debido a su alto costo”, advierte la mirada más allá del Reino Unido.
- En tiempos de comunicaciones baratas, ¿Los empresarios prefieren el contacto personal?
- Es muy importante, señala, pero es realmente necesario para cerrar negocios la trazabilidad y la historia ya que los compradores quieren saber respecto al producto y su desarrollo. Es muy importante la certificación y todo tipo de datos que se le puedan brindar al comprador sobre la procedencia del producto, desde su fabricación hasta la góndola del supermercado. De esta manera los compradores pueden saber más del producto; actualmente en el mundo la transparencia es una tendencia que con los avances tecnológicos comienza a ser cada vez más exigente y en la agricultura se hace notar. Por esta razón, desde Gran Bretaña se hacen visitas a los países productores, ellos quieren ver cómo es la situación en los campos. El contacto regular del productor con el mercado y los compradores, es la clave.
- ¿Paga más el mercado europeo, particularmente?
- El mercado Europeo está dispuesto a pagar más si existe una visión clara del producto. Hay empresas que estas dispuestas a pagar más, por ejemplo, a productores pequeños en países desarrollados o para los productos orgánicos porque la proveniencia de estos productos es muy valiosa para los compradores. Hay mucha segmentación de mercado en Europa. De todos modos el valor agregado en los productos alimenticios es lo que el mundo está exigiendo, por esta razón los mercados se encuentran en la búsqueda de la mayor cantidad de alimentos, bebidas y productos agrícolas. Las grandes cadenas de supermercados cada vez exigen más certificaciones.
Las exigencias, explica Mark Kent, ya no es sólo la huella de carbono, una nueva exigencia es la huella del agua para saber cuánta agua se utilizó para producir el producto. Ahora las empresas que produzcan para el mundo deberán ser muy cuidadosas con el uso del agua y de este modo evitar el malgaste de este recurso. Responsabilidad social y cuidado del medio ambiente son requisitos totalmente exigidos por el consumidor en general a nivel mundial, principalmente en los países desarrollados.
- ¿Observa tendencia a defender el consumo local?
- El consumidor británico está mucho más abierto a comprar productos importados. “Las campañas que se realizan incitando a comprar productos pertenecientes a un país no tienen éxito porque no tiene rédito económico, el consumidor debe comprar el producto con mayor calidad y mejor relación calidad-precio”. Con respecto a los productos Argentinos en el mundo, los mismos tienen una buena repercusión y que tiene que ver con la procedencia del producto. Actualmente la gente no compra un producto, compra una historia”.
- ¿Observa alguna particularidad local?
- El movimiento de los extranjeros en argentina está siendo cada vez mayor, esto es algo que se debe aprovechar en términos de la producción agrícola como, por ejemplo, con la ruta del vino en Mendoza, donde el extranjero conoce el producto. La mejor sugerencia para el productor agropecuario Argentino es el ejemplo de la vinicultura, que ha tenido una experiencia muy interesante, los vinos argentinos han tomado el segmento mayor y medio de los supermercados, esto implica que los productores de vino supieron cómo realizar una segmentación de mercado, esto implica saber vender muy bien el producto y cómo tener una buena relación con las grandes cadenas de supermercados. Establecer relaciones con los puntos de venta y las embajadas, es la clave para aquellos productores argentinos que quieren insertar sus productos en los nuevos mercados.
