La vitivinicultura argentina y su situación en el contexto mundial

La vitivinicultura argentina se encuentra localizada principalmente en el oeste del país, al pie de la cordillera de Los Andes, extendiéndose desde los 22º a los 41º de Latitud Sur. También existen otros pequeños desarrollos en el resto del país, cómo Córdoba, Buenos Aires, La Pampa, entre otros. No obstante lo cual las provincias de Mendoza y San Juan reúnen el 92 % de la superficie implantada en el país y, por lo tanto en ellas se concentra la mayor parte la actividad vitivinícola del país.
Argentina ha experimentado cambios muy importantes en relación a la calidad de los productos elaborados, en virtud de su posicionamiento en el mercado externo, que alcanzó un incremento muy importante en la primera década de este milenio, sufriendo luego un disminución en estos últimos años, fruto del impacto de variables económicas menos favorables, pero manteniendo e incluso incorporando nuevos mercados.
Sin embargo el excelente trabajo realizado por la industria ha logrado que la imagen del vino argentino en el mundo quede instalada y referenciada por sus particularidades, los perfiles regionales y varietales, que con el Malbec a la cabeza, como el emblema más destacado de Argentina, deleita los paladares de los consumidores más interesados del planeta.
Con relación a las variables vitivinícolas, Argentina es el 5to productor mundial de vinos, 7º en superficie y producción de uva, 8º en consumo y ocupa en 10º lugar como exportador del mundo. Es decir, en relación a la caracterización vitivinícola, el país se ubica en los top 10 del planeta.
Diferentes acciones han contribuido a los esfuerzos individuales para alcanzar este triunfo sector del país. Entre ellos, se pueden citar el trabajo articulado con los diferentes actores tanto del sector privado como del público y el académico, bajo el paraguas de la Cooperación Vitivinícola Argentina, creada para cumplir el Plan Estratégico Vitivinícola Argentina 2020.
La participación en foros internacionales, como la Organización Internacional de la Viña y el Vino – OIV – y el Grupo Mundial de Comercio del Vino, han favorecido profundamente para sostener e incluso difundir las virtudes de la industria y su producción, creando ocasiones para dar a conocer los vinos argentinos y sumando a la apreciación positiva que sobre esta actividad económica del país se tiene, y que han hecho a las diferentes regiones del mundo.
Además, Argentina logra por elección de los países integrantes de la OIV, la presidencia por el período 2012-2015 y la vicepresidencia entre los años 2015-2018. Siendo elegida la primera mujer para su presidencia, y desempeñada por una argentina. Estos resultados fueron mérito de la activa participación de los expertos que asistieron en las reuniones técnicas de la OIV desde 2003.
Así también, es dable mencionar, que en 2014, después de 17 años la comunidad vitivinícola del mundo se reunión en Mendoza en ocasión de llevarse a cabo el 37º Congreso Mundial de la OIV. En 1997 se realizó el último Congreso OIV en la ciudad de Buenos Aires.
Este acontecimiento marcó un record entre los Congresos OIV que cada año organiza un país miembro de esa Organización. Eso fue dado que, el realizado en Mendoza, contó con 1.000 asistentes de más de 25 países del mundo y se presentaron alrededor de 500 ponencias científicas. Intercambios entre científicos y oportunidad de mostrar nuestras bodegas, nuestros vinos y el desarrollo del enoturismo, tanto de Mendoza como de San Juan, sin dudas agregaron valor a la actividad del sector vitivinícola del país.
En el marco del mismo se realizaron las correspondientes reuniones anuales de la Organización y la X Asamblea General. Fue un honor que 45 países aceptaran la invitación de Argentina y que los expertos más destacados del mundo, extranjeros y argentinos, pudieran asistir y ser parte de tan prestigioso evento que cosechó los más destacado elogios de la vitivinicultura mundial.
