La soja, el trigo y el maíz tienen margen negativo, según Prograno, de Salta. La presión impositiva y los fletes y la caída del precio internacional son lo más pesado en la ecuación productiva del noroeste argentino. A su vez, el área sembrada con soja, en Salta, se redujo 150.000 Ha. El mercado inmobiliario da una pauta de lo que sucede.
La presión impositiva, los fletes y la caída del precio internacional son lo más pesado en la ecuación productiva del noroeste argentino.
“Por primera vez en 30 años, ninguna de las producciones es rentable; el margen bruto es negativo hasta en campo propio”, asegura Lisandro de los Ríos, de Prograno, una Asociación Civil sin fines de lucro, que reúne a más de 200 productores de Salta y Jujuy, dedicados al cultivo de poroto, soja, maíz, trigo, maní, cártamo, sorgo y girasol, muchos de los cuales también se dedican a la actividad ganadera.
Los productores norteños perderán, en promedio, $ 652,5 por hectárea en el caso de la soja; con maíz $ 2079,30.- y en caso de trigo $ 572,46.-
La caída de los precios internacionales –superior al 30 %- de soja, maíz y trigo gravitan a la par de la presión impositiva y los fletes, que es de u$s 70 la tonelada. La suba de los costos de los insumos y el encarecimiento de financiación suman su peso.
Si esta economía se librara de retenciones el margen bruto cambia a positivo, salvo para el maíz, debido a su precio internacional bajo. Las regiones del país alejadas de los puertos no tienen una política diferencia que aliente la producción.