Piden reconocimiento en semillas
Luego de que el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, dictara una resolución que prohíbe el cobro de regalías y la inspección de los cargamentos de soja que llegan a los puertos fijando la posición del Gobierno en el tema, llegó la respuesta de los semilleros.
La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) emitió un comunicado afirmando que es estratégico que el país avance en materia legislativa en el reconocimiento y respeto de la propiedad intelectual de quienes han desarrollado innovaciones en biotecnología y germoplasma aplicados a las semillas.
El ministro explicó que la resolución responde a que “se armó un sistema privado de fiscalización, que no estaba dentro del marco legal”, y reiteró que “esta decisión que ha tomado el Gobierno no es en contra de la empresa en cuestión”. Esto, en referencia a la Resolución 140/2016, aclarando que “los sistemas de controles de los granos deben estar autorizados por el Estado”.
ASA, por su parte indicó que sólo con un adecuado retorno de la inversión se podrá alcanzar el objetivo de mantener la competitividad de nuestro país con respecto al resto, en particular de la región sudamericana -Brasil, Paraguay, Uruguay-”.
La entidad representa a semilleros de cultivos extensivos como soja, maíz y trigo y, tiene entre sus empresas a Don Mario, Nidera, Syngenta, Klein, ACA, Monsanto y Bioceres, entre otros dedicados a forrajeras y hortalizas o a caña de azúcar.
En sus contenidos, el texto, considera que la semilla fiscalizada, la erradicación de la semilla ilegal, conocida como bolsa blanca, y el uso propio bajo las condiciones acordadas con el titular de los derechos de propiedad intelectual, son fundamentales para el reconocimiento de esos derechos sobre las innovaciones contenidas dentro de una semilla. También, entiende que es necesario establecer un sistema integral y unificado de cobro en la semilla de los derechos de propiedad intelectual allí contenidos.
Para ASA, una nueva legislación en la materia correspondería establecer que, los titulares de los derechos del obtentor -sobre el germoplasma- y el titular de los derechos de patente -sobre una invención biotecnológica aplicada a las plantas- deben tener la libertad de establecer las condiciones para su uso, incluyendo, entre otros, el precio. Los mecanismos de reconocimiento del uso de las creaciones intelectuales deberían ser establecidos por el titular de las mismas, respetando el ordenamiento jurídico existente. A su vez, entiende que el Estado tiene que promover marcos regulatorios que permitan el ejercicio de estos derechos y sancionar a aquellos que los infrinjan.
