Cultivos de servicio como control biológico

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cultivo de scio

La tendencia hacia sistemas agrícolas más sencillos ha provocado un desequilibrio ecológico en los agroecosistemas. En respuesta, los cultivosdeservicio se confirman como una herramienta esencial para promover la biodiversidad funcional y contribuir activamente al control natural de plagas, sumando este beneficio a los ya conocidos efectos positivos sobre la calidad del suelo, la polinización y la supresión de malezas.

Un estudio realizado por la Red de Manejo de Plagas (REM) de Aapresid, en conjunto con especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), ha cuantificado este impacto. Los relevamientos, llevados a cabo en fincas de Santa Fe y Entre Ríos, evaluaron la diversidad, riqueza y abundancia de artrópodos benéficos —incluyendo predadores, parasitoides y detritívoros— en diferentes tipos de cultivos de servicio, comparándolos con zonas de barbecho (terreno en descanso).

Los resultados de la investigación fueron concluyentes, con un registro de másde 8.000 artrópodos. Se encontró una presencia considerablemente mayor de detritívoros y predadores en los lotes con cultivos de servicio en comparación con las áreas de barbecho.

Las brasicáceas y leguminosas que ofrecen floraciones ricas en néctar y polen, como el nabo, la carinata y la vicia, mostraron la mayor abundancia y variedad de enemigos naturales. Entre estos, se destacaron importantes predadores como la “chinche pirata” (Orius sp.), que se alimenta de trips y pulgones; el hemíptero Geocoris sp., que consume pulgones y larvas; y arañas de follaje (Thomysidae), claves en el control de isocas y otras poblaciones de plagas.

También fue notable la alta concentración de avispas parasitoides de las familias Aphidinae y Platygastridae, fundamentales para una contención temprana de chinches y pulgones. Por su parte, las gramíneas concentraron una mayor población de predadores que viven en la superficie del suelo, como los escarabajos carábidos, importantes controladores de isocas cortadoras y otros coleópteros subterráneos.

En todos los sistemas estudiados, la gran cantidad de artrópodos detritívoros (como escarabajos estercoleros y quilópodos) resaltó el aporte de materia orgánica que estos cultivos generan, optimizando la descomposición y el reciclado de nutrientes.

En cuanto a los insectos fitófagos que se alimentan de otros cultivos, si bien se observó la presencia de chinches y otras especies asociadas a la vicia y brasicáceas, estas comunidades vegetales también albergaron a sus enemigosnaturales. La actividad de estos organismos benéficos comienza desde las etapas iniciales, lo que ayuda a prevenir picos poblacionales que podrían luego impactar negativamente en cultivos de renta, como la soja.

Aunque los investigadores sugieren validar estos resultados con una segunda campaña, los hallazgos ya definen un camino de manejo: la integración de la biodiversidad funcional para aprovechar el potencial de los cultivos de servicio en la construcción de sistemas agrícolas más equilibrados, resilientes y sostenibles.

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