Jornadas AAPRESID a Pergamino
El norte de la provincia de Buenos Aires tiene epicentro como primer escenario elegido el 11 de octubre y, para las temáticas a campo con especialistas que las desarrollarán en el Establecimiento San Eduardo, ubicado sobre la Ruta Nacional 188, a 10 kilómetros de la ciudad.
Con el objetivo de orientar el desarrollo de modelos que demuestren mayor productividad con más eficiencia en el uso de recursos, estabilidad en los rendimientos y mantenimiento o mejora del ambiente de producción, se tratarán diversos tópicos relacionados a los desafíos que enfrentan los productores de la zona.
El manejo de malezas, los cultivos de cobertura y el tratamiento de los cultivos de maíz y soja serán acompañados por resultados a campo que no hacen más que certificar los beneficios de llevar a cabo un sistema de producción sustentable.
En la primera estación a campo, se desarrollará todo lo referido a los cultivos de cobertura. De la mano de la Ing. Agr. Silvina Restovich, referente de INTA Pergamino, y José Luis Ferri miembro de la Regional AAPRESID Pergamino Colón, los presentes responderán el qué, cómo y por qué de los cultivos de cobertura. “Los cultivos de cobertura son aquellos que se siembran entre dos cultivos de renta. No se cosechan ni se entierran como un abono verde y dentro de un planteo mixto podrían pastorearse”, señaló.
De acuerdo a sus dichos, la elección de una u otra especie de cultivo de cobertura debe estar asociada a los beneficios que quieran obtenerse: “Las leguminosas tienen capacidad para utilizar Nitrógeno (N) atmosférico a través de su fijación biológica, de manera que aportan N al cultivo siguiente. Las gramíneas dejan abundantes residuos en superficie con alta relación Carbono (C) / N, lo que permite una mejor regulación de la temperatura y agua del suelo, brindándole además protección. Las brasicáceas, por su parte, reducen la compactación del suelo debido a las características de sus raíces”.
La inclusión de distintas especies de ciclo otoño-invernal como cobertura es una alternativa viable para incrementar la sustentabilidad de los sistemas agrícolas, mediante múltiples beneficios:
- Reduce el N potencialmente lixiviable a través de su absorción, inmovilización y posterior suministro a los cultivos principales.
- Incrementa el C y N orgánico del suelo y mejora propiedades físicas como macroporosidad y estabilidad estructural y biológica, aumento de microflora y micro y mesofauna.
- Puede suprimir malezas y enfermedades como así también disminuir los riesgos de erosión. Es en este sentido, que no puede considerarse a los cultivos de cobertura como un costo, sino como una inversión: “Pensando en los beneficios que aportan como alternativa para diversificar sistemas agrícolas, tenemos que mirar a los cultivos de cobertura como una inversión”, dijo Restovich.
Hacia el final de la jornada, la Ing. Agr. María Belén Agosti, Gerente Técnico de Desarrollo (GTD) Chacra Pergamino, expondrá los resultados de cinco años de ensayos que avalan la posibilidad de llevar a cabo una agricultura con modelos cada vez más sustentable.
“Lo que venimos observando es que aumentando la cantidad de cultivos por año o el tiempo de ocupación de los mismos, podemos generar más aporte de C al suelo.
”Pudimos cuantificar un efecto beneficioso en el carbono orgánico particulado del suelo medido en superficie y también comenzamos a ver los efectos en distintos indicadores de actividad biológica del suelo. A saber: mayor cantidad de lombrices y algunas enzimas”. De esta manera, los resultados expuestos serán a nivel de producción y aporte de C y demostrarán los efectos generados en el suelo a partir de una mayor cantidad de cultivos y de raíces activas al año. En tal sentido, la especialista adelantó: “Hicimos estudios en campos sojizados y el carbono particulado es uno de los componentes que claramente cae en manejos no sustentables. Básicamente se está aportando muchísimo menos carbono del que se está extrayendo del sistema. A largo plazo este modelo no puede ser nunca sustentable”.
Hoy en día es muy difícil concientizar al productor de que es conveniente llevar adelante una producción sustentable porque básicamente no hay suficiente información que cuantifique los efectos negativos de un esquema basado exclusivamente en la producción de soja.
“Precisamente este tipo de Jornadas tiene esa finalidad: demostrar a través de resultados cuantificables y a campo que la producción de modelos agrícolas sustentables no sólo es posible sino viable”, explicó la GTD Chacra Pergamino.
A parte del encuentro del 11 de octubre en Pergamino, AAPRESID, cerrará el año con sus otras ya tradicionales Jornadas a Campo.
El 19 de octubre la cita será en Paraná, más específicamente en el establecimiento de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNER, a 13 km de Oro Verde, lugar donde la Regional Paraná hace trabajos de experimentación y extensión en conjunto con la institución educativa.
Por su parte, el 25 de octubre, se desarrollará en el Establecimiento Caburé (RN 19 a 10km al oeste de Montecristo), perteneciente a un miembro de la Regional Montecristo, que se encuentra bajo Certificación AC.
La propuesta consiste en invitar a los asistentes a un recorrido para la generación de conocimiento de valor sobre las problemáticas que más afectan a su zona y con la sustentabilidad como denominador común.
