El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) declaró la “emergencia fitosanitaria nacional” debido a la irrupción de la langosta en las provincias del norte del país. Como consecuencia de esta decisión, ante la aparición de focos del insecto la denuncia será obligatoria para los productores, que además quedarán obligados a realizar las tareas de control dentro de sus establecimientos, según los dispuestos por una vieja ley de 1963.
El organismo reconoció que “se han detectado recientemente grandes agrupamientos de la langosta comúnmente denominada sudamericana (Schistocerca cancellata Serville), dispersándose en forma de mangas en las regiones del Noreste Argentino y del Noroeste Argentino”. En comunicaciones anteriores el organismo hablaba de una superficie comprometida de 10 M de Ha.
En definitiva, resolución estableció declarar “la Emergencia Fitosanitaria hasta el día 31 de agosto del año 2019, con respecto a la plaga langosta en todo el Territorio Nacional, debiendo adoptarse y/o fortalecerse las tareas de control, prevención y vigilancia consecuentes a la misma.
A los productores les compete la denuncia obligatoria en forma inmediata y de manera fehaciente el hecho a la Oficina Local del SENASA. Propietarios, arrendatarios o tenedores de los establecimientos deben: Realizar las tareas de control con los productos autorizados. Deberán permitir el ingreso a los agentes oficiales para realizar, supervisar o fiscalizar las actividades de vigilancia, control y otras medidas fitosanitarias que se establezcan.