Brasil complicado en carnes
Entre la suspensión de importaciones de carne de Estados Unidos provenientes de Brasil, el gigante sudamericano suma su conmoción interna del mercado ganadero por el escándalo de corrupción financiera en que está envuelto el frigorífico JBS. De esta manera Brasil entra en serias y largas complicaciones.
El gobierno de Estados Unidos tomó la medida debido a preocupaciones persistentes acerca de la salubridad de esos productos fundamentando que el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria ha negado el ingreso de 11 % de los productos de carne fresca con origen brasilero en los últimos tres meses, y de acuerdo a lo que declara el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
El caso JBS
El juez federal de Brasilia, Ricardo Soares, dejó en suspenso la venta de JBS en Argentina, Paraguay y Uruguay para no entorpecer las investigaciones sobre eventual corrupción en las que está envuelta la empresa frigorífica, en Brasil. De esta manera, la venta a Minerva quedó en suspenso con la medida judicial.
La operación comercial se cerró a principios de junio por un valor de u$s 300 M, supeditada a la medida cautelar que pesa sobre los activos de JBS cuando en mayo último la empresa firmó un acuerdo de colaboración con la justicia que reveló una enorme red de sobornos y puso en jaque al presidente Michel Temer.
Así las cosas, para el juez Soares, “prematura cualquier decisión para liberar la venta de acciones” como habían pedido los dueños del frigorífico, los hermanos Joesley y Wesley Batista.
En su acuerdo de delación premiada, los hermanos Batista se comprometieron a pagar una multa récord de u$s 3200 M y solicitaron a la justicia permiso para vender sus activos en el Mercosur, que habían sido adquiridos en la última década con financiamiento del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes), para abonar el castigo. En la Argentina, JBS posee cinco frigoríficos -en Rosario, Venado Tuerto, Pontevedra, Jesús María y Berazategui, además de una planta para hamburguesas en Pilar- y un centro de distribución; en Paraguay, tiene tres frigoríficos, y en Uruguay, uno.
Anteayer, JBS había revelado también un plan de desinversión de u$s 1800 M, con el que pretende recortar sus deudas y la pérdida del valor de la compañía con el escándalo en que está envuelta; indicó que procura vender sus participaciones en la empresa de lácteos brasileña Vigor, en la avícola británica Moy Park y en el criadero vacuno estadounidense Five Rives Cattle Feeding. El juez Leite recordó que los préstamos que recibió JBS del Bndes están todavía bajo investigación por presuntas irregularidades y que en su acuerdo de delación premiada los Batista se comprometieron a esclarecer los hechos y presentar pruebas en un plazo de 120 días, aún vigente.
Joesley Batista prestó nuevas declaraciones sobre el caso a la Policía Federal quienes, según dicen, hay indicios de gestión temeraria y fraudulenta del Bndes para financiar la expansión de JBS entre 2007 y 2011, a la que prestó un total de u$s 2400 M que le permitió la expansión a la empresa.
La presión del gobierno de Temer prosigue con la Abogacía General de la Unión (AGU) que solicitó al Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) que congele todos los activos pertenecientes a JBS y a sus accionistas mayoritarios para garantizar que la compañía pueda reembolsar a las arcas del Estados los perjuicios que sufrió el Bndes en sus acuerdos con JBS, calculados en u$s 255 M.
