Con el martillo de Gervasio Sáenz Valiente se llevó a cabo el remate de la Exposición Angus de Otoño Bolívar 2015.
Es el remate que abre la agenda de la temporada, donde –siempre-, más allá de las condiciones de mercado sigue pesando el tipo de toro que se busca. Bolívar se caracteriza, precisamente, por la disponibilidad de calidad del animal.
Desde la Asociación Argentina de Angus, siguieron todos los detalles de cerca, siendo que los cabañeros han encontrado plena satisfacción en el desarrollo de la Exposición con una agenda de juras muy intensa, pero con temperaturas frescas.
Julio Fernández ejecutó la jura en que un toro categoría Senior perteneciente a la cabaña Inambú fue el Gran Campeón. Para Martín Tinello, el propietario, fue el primer gran campeonato que gana a nivel nacional. El Reservado de Gran Campeón fue de Delfinagro, de Alberto Guil.
Sin duda, el espíritu político favorable marca el optimismo en el agro y, se percibió en el ánimo de la gente de campo.
Para Alfredo Gusmán, no es menor el año en curso, en que la Exposición cumple 75 años. La raza tiene una clara preferencia de los productores que, en el evento central de cada año, Palermo, tiene presencia dominante y se destaca con el 42 % de presencia en la pista, seguido de un 15 % del total por la raza subsiguiente.
El otro hito que mantiene alto el espíritu de la raza son los inminentes embarques de carne con la marca Angus al mercado norteamericano, siempre esquivo a las importaciones desde nuestro país.
Al margen de la raza, la ganadería en general está recomponiendo lentamente sus rodeos, lo que ayuda a diversificar la producción agropecuaria.