En el departamento de Durazno, Uruguay, el campo charrúa hizo una potente convocatoria de productores que, impulsada por los de base no agremiados terminó llevando a las gremiales. Apremiados por el ahogo financiero que amenaza la producción tuvo apoyo amplio de la sociedad uruguaya e hicieron ver su protesta al Gobierno de Tabaré Vásquez. Se calcula que asistieron unas 50.000 personas.
Se ha dado a conocer una proclama que pone de manifiesto la situación y el 26 de enero se entrega a Tabaré Vázquez, un petitorio con los reclamos del caso. En sus considerandos contempla reducción de gastos de todos los organismos del Estado; la recomposición frente a la pérdida de rentabilidad por el alza de costos tales como el del gasoil que piden bajarlo un 15 % y no un 5 % como sugería el Gobierno- y el de la energía eléctrica; mejor y mayor acceso al crédito, renegociando tiempos de gracia; eliminación del atraso cambiario que estrangula a muchos productores; el logro de tratados de libre comercio; entre otros.
El marco y el contenido del acto superó a las entidades gremiales, políticos y al Gobierno.
Tuvo lugar la renuncia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre Lombardo, sucedido por el subsecretario desde 2012, el Ing. Enzo Benech, de ascendencia socialista.